Conversas de Cuarentena #16: Jose Rojas de Felices Adicciones

Han pasado más de 2 décadas desde el inicio de la movida punk melódica en Perú, son demasiadas las bandas que aparecieron durante los primeros años. Petipunk fue una de ellas y es así como le pasé la voz a Jose, vocalista y guitarrista de lo que fue Petipunk y que actualmente se conoce como Felices Adicciones. Con 20 años tocando y siendo parte activa de la movida de diversas formas, nos pusimos a conversar sobre sus inicios, sus bandas, y las diversas situaciones que tuvo que atravesar durante estos años. Esto fue lo que salió. (FOTO PRINCIPAL X SAMUEL GIRÓN   )

Anexxxo: ¡Hola Jose! Ante todo, gracias por tu tiempo. Cuéntame ¿cómo has pasado estos casi 3 meses de cuarentena?

Jose: Hola. En realidad, relativamente tranquilo, igual de por sí me gusta estar en la casa solo, pero ya después de tanto tiempo cansa un poco. Igual ahí, aprovechando para componer y grabar algunos demos para cuando se acabe todo esto… sí acaba.

A: Ya no sabemos qué esperar en realidad jajajajajaja. Oye, estaba viendo que has armado una nueva banda con el buen Chikie llamada Tricomas. Cuéntanos sobre este nuevo proyecto, ¿cómo empezó? ¿qué influencias tiene? qué planes en general.

J: Tricomas en realidad salió en cuarentena. Antes de eso habíamos conversado con Chickie de tocar o por ahí hacer algo, pero ya en cuarentena se consolidó con Daniel en la batería, que antes también tocó en Yankenpunk y Cooper conmigo y ayudaba en la época de Petipunk. Les pasé unas canciones que tenía y que no eran de la onda de Felices y les dimos la vuelta y resultó algo que nos gustó a los tres. Calculo que es rock, dicen que es orgcore, pero mis conocimientos ya no llegan a eso. La suerte es que Daniel también es audiovisual, por lo que tenemos la facilidad para hacer videos, y el resto lo he grabado en casa y con la tecnología ahora se puede hacer de todo y no solo presencial. En una semana vamos a sacar el segundo video que ya está en edición y la idea es que termine la cuarentena y meternos a un estudio para grabar las 7 canciones que tenemos listas.

Su nueva banda Tricomas

A: ¿Todos esos temas los han compuesto a distancia? ¿de qué van las letras de los temas que han hecho?

J: Hay de varios temas, algunos son de descubrimiento personal, algo así como ‘ir encontrándose a uno mismo’, hay canciones de amor también, al estilo chikipunk digamos, pero por ahí que la diferencia es que te lo cuenta un treintón que tiene otra forma de ver las cosas y ya pasó todas las experiencias de las que escribimos más chicos. Hay letras que empecé yo y las terminó Chickie porque maso estábamos en conexión astral o como sea que suceden las cosas. Por ahí, también, hay letras de los amigos que hablaron mal de uno o algunas de temas de la conspiración también, todo lo que pasa alrededor en general. Sobre todo, una quemada de cerebro cuarenteneado.

A: ¿Paralelamente estás llevando aún Felices Adicciones? ¿Cuál es la situación actual de banda?

J: Felices se quedó empezando la grabación de un disco, que finalmente se tratará de un single porque el parón este ha maltratado los bolsillos también. Si Tricomas es una banda de viejos treintones, Felices es, salvo Champi, ya casi una banda de cuarentones. Todos tienen más cosas aparte de la banda y hace que trabajemos más lento, sin presión de nada, es como una película serie B. Lo bueno es que a los 5 nos gusta lo que estamos haciendo y sobre todo, nos gusta el sonido que estamos logrando, así que ahí seguiremos, lento pero seguro. Justo el día anterior a entrar a cuarentena tocamos en una fiesta ska en el centro así que ahí dio un poco de viada para llevar la cuarentena, pero igual ya hace falta su zapateo

A: Lo último que sacaron fue el EP Lima Cucufata, donde le meten un poco más hardcore a comparación del álbum debut, incluso más a lo que era Petipunk por ratos, ¿cómo sientes esa evolución para ese EP? Sobre todo, por la formación que me parece es distinta a la de su antecesor.

Felices Adicciones en Audiomúsica

J: De hecho, desde el inicio de Felices lo que ha cambiado es la batería y el bajo. Entró Alejo que tocaba en el Sixpunk ska del inicio y Sagrada Vagancia, y Adrián que tocó en Silloneta y también en Zoq, y le dieron otra vuelta al sonido. De hecho, esta es la formación con la que hemos logrado un sonido más cerca a lo que me imagino cuando compongo las canciones. De hecho, de Petipunk a Felices, con la entrada de champi ya habíamos ganado un peso notorio, y finalmente hemos encontrado un sonido que nos gusta y que llamamos skapunkgordo.

A: ¿Cómo fueron esos primeros años como Felices Adicciones? Los 2010s no lo sentí una década muy cercana al punk y menos a como era en los 2miles. ¿Para ustedes fue como empezar de cero? ¿o sí tuvieron esa comodidad de ser la gente de una banda longeva como Petipunk?

J: En realidad la gente de a pocos fue sacando que éramos los mismos. Nosotros ya teníamos grabado en el 2015 el disco ‘Felices Adicciones’ de Petipunk. Y de tanto darle vueltas al asunto, acordamos cambiarle de nombre a Petipunk porque ya los únicos originales éramos Puchu y yo (que éramos los votos en contra de cambiar el nombre) y por otro lado los otros dos querían algo más ‘nuestro’ que era entendible después de 7 años tocando juntos. Así que un día armamos un concierto chiquito en la oficina bar, con un flyer que decía CHAU PETIPUNK, y se acabó, volteamos la página. Después de eso en realidad empezamos de cero. Cuando nos pasaban la voz querían que toquemos como Petipunk y cuando les decíamos que ahora éramos Felices Adicciones nos choteaban. Y como en realidad lo que nos gusta es tocar, seguimos insistiendo hasta que por ahí comenzaron algunos a darse cuenta de que éramos los mismos, porque igual no hay muchas bandas que tengan vientos y le metan al ska. Así, de a pocos Felices se fue ganando un nombrecito, aunque por ahí seguimos con ese problema de que son muy Ska para ser punk y muy punk para ser ska, entonces skapunkgordo será.

A: Cambiarle el nombre después de tantos años es un paso grande. Entiendo esa idea que querían reflejar lo nuevo tal vez con una nueva identidad, ¿crees que el nombre fue un obstáculo en algún momento para poder llegar a más cosas? De por sí, asumo, que cuando empezó la banda el nombre era por algún chongo pero que con el tiempo perdió lo gracioso, ¿por ahí iba la cuestión?

J: Sí fue así, fue por Chongo y al principio nos decían pitupunk, putipunk, a mí me han tirado una bolsa con pichi mientras tocábamos, y nos tomó años que ‘nos tomen en cuenta’ tanto gente como organizadores de conciertos. De hecho, en algún momento la gente ya nos tenía feeling y el nombre paso de ser risible a ser querido por la gente. Más que el nombre, el problema en realidad fue que nosotros nunca nos dedicamos a la banda como al principio cuando la luchábamos por tocar. En realidad, tuvimos suerte de que la gente por ahí nos pida o nos den bola porque no fuimos dedicados a trabajar la banda a pesar de estar tocando años de años.

Chau Petipunk – Sábado 27 de Diciembre 2014, Oficina Bar

Ahora, por ejemplo, una banda implica hasta trabajo de redes y actualizar contenido todo el tiempo y nosotros a las justas nos dedicamos a hacer canciones y ensayar y a nuestra edad estamos como un poco más lentos con el tema de las redes

A: Quería que me cuentes la historia de Petipunk. Pero antes,  ¿cómo llegaste a la movida local? ¿qué bandas fueron las primeras que escuchaste y los primeros conciertos que fuiste?

J: Yo me acuerdo de que la primera banda que escuché fue Futuro Incierto, la canción Aprieta los dientes, que la pasaban en “solo rock latino” de radio Miraflores, creería que en el 98 o 99, ya había escuchado Green Day y Bandas en inglés hasta que con Futuro encontré que también había ese tipo de música acá. De ahí descubrí Leusemia, Psicosis, Rafo Raez, comencé a ir a Galerías Brasil a buscar discos. Me acuerdo haber ido a un concierto de Dalevuelta en la católica, puede ser en el 99 porque en esa época estudiaba ahí. Luego, descubrí el Más Allá, Florentino, el Barlovento, 6 Voltios, Asmereir, Cailloma, Kaos y Desorden, Migraña. De ahí todo se mudó para Los Olivos y ya comenzaba a ir a los festivales en el estadio de la Uni donde ya comenzaba a crecer la escena antes de la época del Huaralino y el Gran Complejo. Ya en esa época estudiaba en la Orson y con esa gente íbamos a buscar conciertos para ‘practicar’ haciendo sonido en vivo. Me acuerdo de que ya comencé más a meterme cuando íbamos a las marchas del rock es cultura y de ahí todos a Quilca, cuando cerraban la calle y tocaba De La Nada o Tragokorto y se armaba. De los que más fui a ver esa época fueron Leusemia, Dalevuelta, futuro Incierto, Rafo Raez.

A: ¿Cómo empieza la idea de hacer una banda? ¿en qué momento te diste cuenta de que estabas listo para empezar a tocar? ¿Con quiénes la empiezas y en qué año fue eso?

J: Mi primera Banda fue en el cole tocando covers de Nirvana y Green Day y en el 98 empezamos con ‘Tiolucho’. Grabamos un disco de 13 canciones y de ahí mi primo, el bajista, se fue a vivir a España…. entonces con Daniel (Tricomas) nos quedamos colgados y sin banda. De ese disco, rescatamos la canción ‘Todo Cambio’ que sacamos con Petipunk en el 2002 y después Junto a Ti en el 2009. A la par, Petipunk empezó en el 2000 ya en la Orson Welles con Rorro y su primo. En su colegio había una batería de la clase de música y nos metíamos a ensayar ahí. Hasta que juntamos micros y en una sala del colegio grabamos nosotros mismos el primer demo de Petipunk que está en YouTube. Eso lo grabamos el 2002 y ese mismo año empezamos a tocar, tener esa grabación fue el detalle que faltaba para buscar un escenario. El primer concierto fue en un colegio en surquillo, el segundo en Don Jijuna con Mar de Copas y el tercero fue en un festival en la Uni, con Leusemia, Rafo Raez, 6 Voltios, Tragokorto y varias más. Después de eso no paramos hasta el 2015 que nació Felices Adicciones.

Petipunk tocando en Villa El Salvador – 2012

A: Manya, yo tengo el afiche de ese de la Uni, 2002 ¿no? tanto tiempo, ¿cómo recuerdas la escena por esos años a inicios de los 2000s? digamos hasta antes que salga el emo. Recuerdo que había demasiadas bandas y empezó esa ola con nombre chistosos y ridículos, que de cierta forma también le dio una identidad a la escena de esos años. ¿Qué resaltas de esa movida y que recuerdas con decepción de esos años?

J: Resalto las ganas que todos tenían de hacer las cosas. Grabar no era igual que ahora que lo hago en mi tableta, así que tenías que buscártelas como hacer porque un estudio era caro. Igual que para conseguir discos, yo me daba el viaje desde santa Anita hasta Galerías Brasil que era prácticamente darle vuelta a la ciudad. En Ate había otra movida, a la gente no le gustaba lo mismo que en Los Olivos o en Barranco. Villa era un terreno lejano desde allá. Cuando empezamos a tocar en el centro fue que comenzamos a meternos más en la movida y nos comenzó a ver más gente. Era algo así como la inocencia primaria del diablo, ahora el ‘profesionalismo’ exagerado a veces mata lo bonito de todo esto. Ahora la ‘escena’ ya casi no existe. Por ejemplo, cuando hice el Pedro Pablo en el 2010 fueron como 4mil personas y en contraparte al último ruido y actitud que hicimos, no fueron más de 800 con un cartel potente, en contraparte me parece que ahora hay una escena más Rockera en general, que ha beneficiado en general a todos los estilos. Menos al ska. ¡Ja!

A: ¿Crees que había competencia entre las bandas?

J: Calculo que sí. A nosotros nos han bajado de conciertos porque ‘vino una Banda que tiene una canción en la radio y dice que ustedes no’… o sino ‘nos han pedido que no haya otra Banda ska en el concierto’… pero salvo casos puntuales el resto de por si te ayudaba. Igual nosotros siempre hemos sido un poco antisociales, no es que tengamos muchos amigos de otras bandas, por ahí algunos.

A: ¿cuál era la mancha de Petipunk? Me cuentas que eras de Santa Anita, y bueno por el este también estaban bandas como las que mencionaste al inicio como Yankenpunk, Cooper, también me viene a la mente Radiadores, ¿cómo era la movida para ustedes en el este?

J: De hecho, los Yankenpunk. Yo toque ahí unos años y de ahí formamos Cooper. Radiadores eran de más allá, de Chosica. Igual como te digo, no es que tuviéramos una mancha, siempre andábamos por ahí dando vueltas nomas. Pero en el Vaquero se juntaban todos por esa época. Los conciertos los organizaba Cristian Lolo y se armaban conciertos cheveres. Cuando iba Chabelos o Daniel F el vaquero reventaba. También estaba el Club Estrella, el Dante y también la movida del Rock en Paraíso. Había un montón de bandas por allá: Mente Criminal, Runa Awake, y de ahí empezó la moda emo y por allá reventó. De ahí comenzamos a ir más al Centro, por ahí tb en el Bowling de Larcomar, el de Miraflores, la estación de Barranco, La Noche.

A: ¿Eso de tocar en Yankenpunk fue paralelo a Petipunk? Cuéntame al respecto de tu paso por Yankenpunk y la eventual formación de Cooper. Nunca entendí bien esa parte, ¿pero creo que en un momento hubieron 2 Yankenpunk?

J: Entre a los Yankenpunk a apoyar y en un momento hubo una pelea y como que la gente se abrió. De ahí se rearmó Yankenpunk y los que quedamos fuera hicimos Cooper. Por un momento hubo ahí una pelea por canciones, pero ahí nomás quedó también. La confusión también se hizo porque en esa época el vocalista de Yankenpunk se fue con nosotros a Cooper y la gente que lo sacaba le pedía las canciones de Yankenpunk, y como todos habíamos tocado ahí, las tocábamos hasta que se hizo un arroz con mango. De ahí ya me quedé en Petipunk de nuevo y ya cada banda siguió por su lado sin repetir canciones.

A: Hace un rato me comentaste que estuviste en la organización de conciertos, ¿cómo empezó eso contigo? ¿Cuáles fueron los que recuerdas con más cariño?

Petipunk en Rock en la Playa 2013

J: Empezó porque hubo una época en que hubo un bajón de conciertos, sobre todo de ska, así que nos juntamos con una gente y comenzamos a hacer conciertitos de ska gratis, en bares chiquitos, tipo Bernabé donde cada uno ponía un ampli, o tipo Pino Bar frente al Jockey. De ahí dejé de hacer conciertos, luego me metí en lo del Pedro Pablo, de ahí siguieron los Ruidos y Actitud, Flema, y de vez en cuando hacemos con algún amigo algún concierto para mantener la llama viva. De los más bonitos recuerdo el ruido y actitud a dos escenarios que hicimos en Cailloma, el último ruido que fue en el Búnker, el Pedro Pablo del Huaralino, y varias de las fiestas ska gratis que siempre se llenaban y la gente se divertía como chanchos.

A: Te debes haber topado con gente que hacía tocadas cobrándole a las bandas o haciendo vender entradas, algo muy recurrente en los 2miles. ¿Cómo recuerdas eso? ¿Y cómo ves esa situación en la actualidad? ¿son recursos que han sido desechados por completo? ¿Aún hay usura en estos tiempos?

J: Sí recuerdo alguna vez haber vendido entradas, pero ponte, vender 9 de 10 y al final no nos dejaron tocar por no haber vendido 10 y de ahí nunca más. De hecho, nunca faltaba alguien que nos buscaba para tocar pero vendiendo entradas y ya no aceptábamos. Preferíamos pegar afiches en las noches o repartir volantes. Ese concierto de la Uni que te acuerdas del 2002, pegamos afiches por Tomas Marsano del Óvalo Higuereta hasta Atocongo, caminando en la madrugada con su roncito y su botella de engrudo hasta que llegaban los serenos o la policía. Al menos eso era más divertido que vender entradas. De hecho, como organizador a mí nunca me ha gustado cobrarle a las bandas, aunque sí muchas veces me han ofrecido plata para que alguna Banda aparezca más grande en el flyer y tenga un horario estelar y como sabrás en estos concierto muchas veces te vas a pérdida, así que para abaratar un poco los costos ya haces un espacio para que entre uno más. Actualmente sigue habiendo gente usura, sobre todo de productoras que escriben ofreciéndote un montón de cosas y al final te quieren clavar. Al menos esto ya paró… por la cuarentena, y esperemos que no regrese saliendo de.

Petipunk – Cuando Todo Dejo De Ser Divertido (2008 // 300 copias en CD-r)

A: La discografía de Petipunk siempre me llamó la atención, pues siempre sacaban discos nuevos, supongo que también regrabando temas clásicos pero lo que quería saber es ¿cuál es la discografía completa de Petipunk? Los formatos en que salieron y si recuerdas los tirajes mejor aún.

J: Todo lo de Petipunk salió en cd. El primer demo fue uno que se llamaba “Por Mientras”, que hicimos 40 copias a colores y lo vendimos por primera vez en Cailloma, cuando estaba la barra en el lugar donde hoy están las oficinas. De ahí sacamos un disco que se llamaba ‘Se Hace Lo Que Se Puede’ y de ese sacamos 100 copias que ya no hay en ningún sitio. Eso debió ser en el 2003. Hasta ahí Petipunk no tenía vientos y siempre habíamos tocado ska, pero como no teníamos pedal de distorsión, sonaba a punk. En el 2006 grabamos un EP virtual que se llamaba ‘No importa dar o Recibir, Lo que importa es Sentir’. Sacamos 50 copias de ese EP, pero en fotocopia nomas. El 2008 grabamos el disco ‘Cuando todo dejo de ser divertido’ y lo presentamos en enero del 2009. De ese sacamos 300 copias y de hecho está pendiente subir a Spotify. De ahí el 2011 sacamos un EP virtual de nuevo que se llamó ‘Skapunk Para Dummies’ que tenía 3 canciones. De ese solo sacamos 10 copias en versión mini cd. El 2014 sacamos un disco recopilatorio que se llamaba ‘Discografía Incompleta 2002-2014’, que tenía de todo, hasta acústicos y demos de canciones que nunca habíamos publicado, videos, fotos y eso. Ese mismo año grabamos el disco ‘Felices Adicciones’ que al final fue quedando como nombre de la banda y reformulando todo lo que habíamos hecho hasta ese momento.

Pedro Pablo Rock 2010

A: Quería regresar un poco al tema de los conciertos, me cuentas sobre el Pedro Pablo rock y me parece que fue uno de los primeros en usar el formato de 2 escenarios. ¿Cómo fue la logística para armarlo? Si bien recuerdo fue un éxito, incluso es muy recordado por muchas personas, ¿por qué no siguió esa marca? Recuerdo un par de shows, pero creo que pudo llegar a algo más grande, ¿cómo lo ves tú?

J: En realidad la primera edición fue un éxito total, de taquilla y de todo, ese lo hizo Leopoldo. Yo me uní para el segundo. Tratamos de hacerlo más grande, pero en esa época las bandas comenzaron a subir sus bolos a números muy grandes y finalmente, a pesar de que también fue un conciértaso, fue a perdida. De ahí Leopoldo siguió trabajando y yo también, él se fue a la selva creo y se alejó de esto. Y también comenzaba a haber menos gente en estos conciertos así que ahí se enfrió en el tiempo. A Leopoldo lo conocía desde el 2003 porque nos jalaba a sus conciertos en Cailloma y siempre habíamos hablado de producir algo juntos hasta que en el 2010 llegó el Pedro Pablo 2. Ese día teníamos de auspiciador a KR MUSIC porque yo trabajaba con ellos aparte de la música y al final nunca nos dieron el auspicio, le quitamos la marca al escenario que nos dieron, encima los de backus ‘auspiciadores’ del Huaralino quisieron hacerle Chongo al tío del Huaralino, pero finalmente se dio. Me acuerdo de que encima nos habían llamado por teléfono X personas ‘ofreciéndonos’ seguridad a cambio de una ‘colaboración’ jajaja por eso también me salí de los conciertos un rato.

A: ¿Cómo que cobraban un cupo o algo?

J: Sí, pero es que en esa época yo también estaba por meterme a un concierto de cumbia en la carretera central, y fue por eso que empezaron a llamar. Por ahí habrán visto lo del Pedro Pablo y también se ‘apuntaron’ a ofrecer ‘seguridad’ para ese.

A: Estamos empezando los 2020s con todo este problema mundial del covid19, ¿cómo crees que sean las nuevas dinámicas para ir a conciertos o escuchar bandas en vivo? De por sí el streaming ha ganado muchísima presencia, pero pareciera que aún no resulta tan rentable, ¿cómo lo ves y cómo crees que lo apliques con tus bandas?

J: En realidad es muy incierto aún. Aunque apunta a que a la larga se podrá hacer conciertos con ciertas normas de seguridad un poco más exigentes que las qué hay ahora. Bandas como nosotros (Felices Adicciones) vamos a tener que adaptarnos a la situación y comenzar a crear una relación más virtual para poder llegar a más gente. Aunque en realidad no es algo que nos mate. Como te comentaba, Felices Adicciones avanza a su ritmo de casi cuarentón. Igual mientras nos escribíamos por acá sacamos un video con un adelanto cuarentenial de lo que iba a ser el disco y ahora intentaremos moverlo lo más que se pueda y así seguir metiéndole al skapunk que cada vez hay menos bandas

Formación actual de Felices Adicciones

A: Para terminar, ¿qué 5 discos, demos, EPS de bandas caletas o poco conocidas, recomendarías que la gente escuché?

J: El disco ‘la verdadera intensión’ de Migraña, es de mis preferidos de Perú. De skapunk podrían ser: el Arghh de WDK, el Atómico de Mojiganga, el tiempos extras de No Tiene la Vaca y El de Capitán Morgan, el regreso de Davy Jones.

A: Aunque me refería a bandas peruanas, pero también bacán que menciones las extranjeras.

J: Peruanas podría ser Caviares, La Familia Feliz, Muertos en Vida y… Tricomas ¡ja!

A: Bueno José, muchas gracias por la buena onda y nada ya te dejamos tranquilo, ¿algo más que quieras agregar o algún mensaje a la comunidad?

J: A los que puedan que vayan y compren discos de las bandas que les gusten, que les compren Merch, que los apoyen en sus transmisiones, para que se mantenga vivo todo esto a pesar de las circunstancias y nada, eso. Que escuchen Felices Adicciones que el nuevo orden mundial será encabezado por el #skapunkgordo aunque ahorita estemos en jaque por el coronavirus.

Peskado Viejo (versión Cuarentena) – Nuevo tema de Felices Adicciones

Acá uno de los primeros temas de la nueva banda Tricomas – “Impaciencia

Full álbum de PetipunkCuando Todo Dejo De Ser Divertido

Uno de los tantos videoclips de Felices Adicciones, la canción “Nosotros No Saltamos

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